Queridos fieles,

Hay un tema que me gustaría tratar en este número de Iglesia en camino. Se refiere a la educación. Acabamos de inaugurar un nuevo curso en los colegios de nuestra Archidiócesis y muchos jóvenes han vuelto a las aulas después del periodo estival. Quisiera transmitir a todos los profesores, educadores, alumnos mi deseo de un curso fecundo y sereno. Sueño con centros educativos que transmitan no solo conocimientos técnicos, sino que ofrezcan una autentica formación humana, formando hombres y mujeres con un desarrollo integral de su personalidad, capaces de asumir los compromisos que hagan posible una convivencia justa y pacífica en nuestra sociedad.

A este respecto me parece muy importante que la clase de Religión no sea maltratada. Por desgracia, y lo digo con dolor, nos hemos visto obligados los obispos de Extremadura a recurrir al Tribunal Superior de Justicia de Extremadura contra la reducción del horario lectivo de Religión prácticamente al 50% en dos de los cursos de Secundaria. Pido a quienes rigen en estos momentos la Junta de Extremadura que recapaciten para desterrar toda beligerancia en esta materia. Se trata de una materia de libre elección, que dejaría de impartirse el día en que no fuese libremente solicitada. Este simple dato nos está diciendo que maltratar la clase de Religión, a la postre, perjudica a la democracia.

A mí me parece simplemente una falta de consideración a esos padres que -repito- con libertad piden esa asignatura para sus hijos y, en nuestra región, su número es alto; pero, aunque fuesen pocos, su elección merece todo el respeto y consideración, teniendo en cuenta que la asignatura de Religión ofrece unos conocimientos indispensables para conocer nuestra historia y cultura, pero además tiene unos valores altos para formar personas pacificadas con sí mismas y portadoras de un elevado sentido de la apertura a una convivencia social pacífica y abierta a las necesidades sociales a las que todos debemos prestarnos con generosidad.

+ Celso Morga Arzobispo de Mérida-Badajoz