Como todos los años por estas fechas, los catequistas de Primera Comunión ( 2º año)  tuvimos un encuentro fetivo para poner fin a este período de catequesis. Lo hacíamos después de haber vivido unos días antes el momento emotivo de las Primeras Comuniones pero también, con la emoción de haber vivido dos años intensos con los niños y niñas del grupo. Atrás quedan las reuniones de preparación, los ensayos de las celebraciones, los concursos, las celebraciones mismas,… pero quedan, sobre todo, los lazos de amistad y cariño que hemos ido creando niños y catequstas a lo largo de los dos años. Ahora queda, que la familia, el entorno colegial, los Grupos de Amistad,… sigan acompañando a estos niños y niñas para que la fe que han descubierto durante este perído de catequesis vaya creciendo y consolidándose. Sólo así, podremos sentirnos verdaderamente contento y satisfechos por nuestra labor.

Empezamos con el miedo que siempre da lo desconocido pero con la ilusión que da lo nuevo. Nos encontramos con unas “caritas”, unas más y otras menos conocidas, que desprendían la prudencia del primer día y que poco a poco, al igual que nosotros, según pasaba el tiempo, fueron ganando grados en confianza. Al final nos hemos convertido en sus confidentes, amigos, incluso compañeros, pero principalmente, hemos sido sus catequistas y por eso, ellos serán para siempre «nuestros niños».

Benditos miércoles de risas, de sanas preocupaciones, de alegrías, de cafés y confesiones entre nosotros. Miércoles de “stress” por llegar a la hora pero con el “relax” de tener la certeza de estar rodeado de un gran equipo que se ha convertido en equipo amigo.

Ya finalizó nuestra compañía en el camino, ya recibieron la Primera Comunión, ya acabaron estos “cortos- largos” años con la seguridad de que volveríamos ha hacerlo de nuevo, con la misma ilusión y con el mismo miedo.

Gracias pequeños!!!!!