Nuestra alumna de 2º de Bachillerato, María Durán Ruiz, segundo mejor expediente de Extremadura, nos dice…¡HASTA SIEMPRE!

 

Querido Colegio Marista:

Estos días, estoy recibiendo muchas felicitaciones por mi nota en Selectividad y no dejo de pensar en todos los años que hemos pasado juntos. Quiero agradecer a toda la comunidad marista, lo mucho que ha significado para mí el formar parte de ella, ya que sin la ayuda de todos los que la integran, tutores, profesores, empleados, monitores de los grupos, no hubiera sido posible alcanzar este resultado.

Me vienen a la memoria los primeros momentos cuando, hace 14 años, Santa nos enseñaba, jugando, a juntar las primeras letras para convertirlas en palabras, recuerdo al Hermano Fernando que venía al patio de infantil a jugar con nosotros, el cariño que nos dio Emiliano, el Hermano Agapito … Mi paso por Secundaria donde nos comenzaban a tratar, por primera vez, como adultos, Jesús Cinta (un recuerdo especialmente cariñoso en estos momentos para él), Pedro, Ignacio, Wenceslao, Jerónimo, y estos dos últimos años de Bachillerato con la ayuda de Matilde, Clemen, Manolo, Ángel , Juan García, Lourdes … en fin, de todos aquellos que han estado durante todos estos años cerca de mí y a los que tengo tanto que agradecer.

Mis padres siempre me han dicho que una buena educación se forja en los primeros años de nuestra vida, y que el colegio es un complemento muy importante de lo que aprendes de la familia. En este sentido, creo que, mi colegio ha sido el mejor instructor que podía haber tenido.

A lo largo de todos estos años he hecho grandes amigos con los que espero mantener contacto durante el resto de mi vida, y espero que podamos reencontrarnos todos algún día en el colegio para recordar lo vivido juntos.

He querido de esta forma breve, dar las gracias a aquellas personas que todos estos años han estado a mi lado en los buenos momentos (que son casi todos), porque los malos se olvidan, decir que siempre me sentiré igual de cercana al colegio, os voy a recordar con mucho cariño, os seguiré considerando mi segunda casa, y tendré muy presente lo que nos dijo Gonzalo el día de nuestra graduación: “no olvidéis nunca de donde venís”.

¡Hasta siempre!