Y vamos por la celebración del  quinto domingo de Cuaresma… Celebración animada por los miembros de las fraternidades maristas presentes en la Eucaristía. Las lecturas han sido una invitación a ser «semillas» de las buenas en nuestro mundo tan necesitado de amor, solidaridad, perdón, comprensión,… Jesús es la buena «semilla», que muriendo en la cruz, lo mismo que la semilla del campo muere en la tierra para dar mucho fruto, él lo hace para reconciliarnos definitivamente con Dios Padre para siempre. Después de su muerte en la cruz, ya no necesitamos los hombres  y mujeres realizar ningún sacrificio cruento más… pues la muerte de Jesús es el definitivo. También nosotros estamos llamados a dar fruto en la tierra y en el momento histórico que nos ha tocado vivir. Siguiendo el ejemplo de Jesús podemos morir a muchos caprichos, egoísmos, orgullos, indiferencias,… Esto sería prueba de que estamos dando fruto del bueno, al estilo de tantos cristianos que se han tomado en serio su cristianismo… ¡Ánimo, ya estamos cerca de celebrar la Semana Santa y la Pascua de Resurrección! Las grandes fiestas de nuestra fe.